Desde la antigüedad la música se ha considerado como un arte. Es un código, un lenguaje universal, que está presente en todas las culturas de la historia de la humanidad. Curiosamente, los signos jeroglíficos que representaban la palabra “música” eran idénticos a aquellos que representaban los estados de “alegría” y “bienestar”. Y en China, los dos ideogramas que la representan, significan “disfrutar del sonido”. Por lo tanto, hay una gran coincidencia en relación a los significados sobre lo que es la música, que ha perdurado a lo largo del tiempo, donde predominan las sensaciones agradables y placenteras que produce.
¿Por qué hay canciones que nos hacen sentir profundamente tristes y otras nos llenan de euforia?
Esto es debido a que las señales acústicas que nuestros oídos recogen y envían al cerebro se codifican en fracciones de segundo. Por ello, el cerebro involucra a las emociones para que consigan transformar el sonido en algo comprensible.
Pero es que la música va dos notas más allá, ya que dando igual la cultura y si entendemos o no la letra de la canción, somos capaces de deducir si una pieza suena alegre, triste, enfadada… debido a las tonalidades utilizadas (en música triste se emplean acordes menores, tempo más lento…).
¿Es importante poner música a un bebé?
Somos de forma innata, criaturas musicales por naturaleza.
Además de permitirnos desempeñar funciones sociales, necesitamos esas habilidades para aprender a hablar.
Cuando nacemos no entendemos el significado de las palabras, pero los bebes de tan sólo 3 días ya pueden reaccionar ante estímulos musicales. Es un aspecto importante del lenguaje, ya que la música no sólo transmite emociones, si no que también transmite información semántica a través de las palabras.
Depende de lo rápido, lento, alto, bajo que hablemos, la entonación que utilicemos… daremos a entender una cosa u otra. Es como hablarles con una especie de canción, una forma musical de hablar.
Y esto es mucho más importante de lo que creemos, porque hay estudios que demuestran que si los padres no hablan desde pequeños a sus hijos jugando con la entonación, es más probable que padezcan trastornos del habla y del lenguaje.
Música y cerebro
Las áreas cerebrales que activan música y emociones son prácticamente las mismas. Cuando el cerebro percibe las ondas sonoras se producen ciertas reacciones psicofisiológicas. Respondemos con emociones y estas provocan alteraciones fisiológicas como el aumento de la segregación de neurotransmisores y otras hormonas, que actúan sobre el sistema nervioso central.
“El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos”
La música puede modificar nuestros ritmos fisiológicos, alterar nuestro estado emocional y ser capaz de cambiar nuestra actitud mental, aportando paz y armonía a nuestro espíritu. La música ejerce una poderosa influencia sobre el ser humano a todos los niveles. Y tú, piensas que ¿Podríamos vivir sin la música?

